18.Dic.2008 | Jan
¿Aportas valor a tu comunidad?
Ayer tuvo lugar una nueva entrega, del cada vez más concurrido encuentro Cava&Twitts, en el Hotel B. Más de 100 personas participaron en el debate del momento en el mundo digital: las redes sociales.
En esta tercera edición, contamos con tres ponentes: el primero, Pere Rosales (gestor del Inusual) y el segundo, Gregor Gimmy (Sclipo). Ambos expusieron cómo es la vida en su red, cómo interactúan sus habitantes y cómo se podría comercializar su actividad. El tercer ponente, muy aclamado durante la charla, fue el cava, como no. En esta ocasión el patrocinador del evento fue el bodeguero artesano Maset de Lleó del Alt Penedés. Con él, confirmamos como muchos de los productos de calidad del sector apuestan por eventos como este.
El debate sobre redes sociales arrancó con la pregunta: ¿Es lo mismo red social que comunidad?
Para Pere, estaba claro que la comunidad se encuentra dentro de la red social y en este sentido, es posible encontrar muchas comunidades diferentes en una misma red.
No obstante, poniendo como ejemplo su red profesionalia, con secretariaplus.com y directivosplus.com, apuntó que algunas redes más especificas funcionan desde un primer momento como una comunidad. Los miembros, es decir, el pueblo, son los que gobiernan y por este motivo es indispensable que el que quiera ser un nuevo miembro, se implique activamente aportando valor a la comunidad. De esta forma, el “novato” genera sentimientos de pertenencia, identidad y lealtad hacia su comunidad, logrando que cada día sea más fuerte.
Para Gregor, en cambio, cualquier miembro, desde el más simple oyente, aporta valor. Su comunidad, Sclipo (por cierto, apoyado con video), está pensada para aprender, enseñar y conocer a personas que compartan intereses educativos de cualquier categoría: idiomas, jardinería, informática, baile… y no la define como una comunidad sino como una red social mundial que une a todas las comunidades o pueblos interesados en compartir conocimiento.
Todos los asistentes participaron en este primer debate efusivamente, pues la verdad es que la diferencia entre una red y una comunidad es igualmente difícil de explicar que de entender…
Una vez “diferenciada” la Red de la Comunidad y la Comunidad de la Red la conversación hizo un giro hacia cómo rentabilizar y comercializar las redes sociales. Un debate interesante dado que todos las consumimos, a todos nos aportan y son muy pocos los que pagan por su servicio.
Quedaron claros algunos métodos ya utilizados como pagar por servicios premium o también organizar eventos de calidad en que los interesados paguen por ellos. Para comunidades profesionales, esta segunda opción es realmente atractiva pero para redes sociales universales, los únicos eventos posibles de monetizar son los que organicen, convoquen/viralicen los propios usuarios.
Respecto a la primera opción, la de pagar por servicios premium, se barajaron diferentes opciones. La principal, pagar por cuidar tu privacidad en la red. Aquí fue donde el debate tuvo su ratio de participación más elevado…. y es que son las dos caras de la moneda.
Algunas redes nos han puesto a la altura de muchas celebrities, mostrando nuestra vida privada públicamente. A veces entendemos que esta es la gracia del juego, pero en otras ocasiones, cuando tu imagen es gestionada por otros usuarios/amigos, la cosa cambia. ¿Es lícito ejercer ese control sobre nuestra persona? La respuesta es sí. Pero entonces, ¿tendría sentido jugar? La respuesta es, sin duda, quizás no tanto…
Está claro que preferimos conocer la vida privada de nuestros amigos, vecinos y conocidos que la de muchos holliwoodienses. Como siempre, en El Destape está la clave del éxito.



